Viaje de buceo a Dahab (parte 1)

Dahab desde las montañas

Hace poco que he vuelto de Dahab, ha sido la primera vez que visito Egipto y ha sido un bonito viaje de 8 días. Llevaba años deseando visitar el Mar Rojo, mi intención fue siempre la de ir como un buceador experimentado para así disfrutarlo completamente. En el 2008 me saqué el Open Water de PADI, y tras años de practicar este maravilloso deporte consideré que había llegado el momento adecuado para cumplir mi sueño.

Hay momentos en la vida que te marcan y hacen que te plantees ciertas decisiones de diferente manera a como las harías de no haber pasado por ellos, y este viaje ha sido una experiencia impactante, quizás el viaje que más huella haya dejado en mi hasta ahora.

¿Cómo llegar?

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Para llegar a Egipto existen varias vías desde España, algunas algo más complicadas y otras más fáciles, todas ellas con sus ventajas e inconvenientes. La manera más sencilla (y cara) de llegar es hacerlo vía EgyptAir mediante un vuelo Madrid – Cairo y luego uno doméstico Cairo – Sharm El Sheikh. Esta es la opción más cómoda dado que el vuelo a El Cairo durar unas 4 horas y luego tras una breve espera de normalmente no más de dos horas, se embarca en otro vuelo hacia Sharm El Sheikh de sólo una hora.

Luego existen otras variantes con otras compañías, que pueden abaratar el coste. Ir hasta Inglaterra y desde algún punto de allí (Manchester o Londres principalmente) coger un vuelo directo hacia Sharm El Sheikh. En este caso el problema no reside tanto en el vuelo UK-Egipto sino en Madrid-UK, las pocas opciones disponibles significa volar con una aerolínea Low Cost teniendo que pagar recargo por llevar maleta de 20 kilos, y en algunos casos pasar una noche y al día siguiente partir hacia Egipto, encareciendo el viaje y a su vez perdiendo un día de disfrute.
Logo Pegasus

Tras investigar a través de internet, la opción “menos mala” o al menos la que creí que tendría un mejor ratio coste vs duración parecía ser la de Pegasus Airlines. Esta opción suponía salir el sábado a las 14:00 de Madrid hacia Estambul Sabiha Gökçen (segundo aeropuerto del país y situado en el lado asiático), 4 horas de escala y luego partir hacia Sharm El Sheikh en otro vuelo de 2 horas y media para llegar a las 02:00 de la mañana del domingo. ¿Coste total? 327€ (maleta de 20 kgs incluída) frente a los 550/600€ de Egypt Air.

Nunca había volado con esta aerolínea y estaba un poco aprensivo ya que son una compañía Low Cost con sede en Turquía de la que no había oído nunca hablar. Todas mis dudas se resolvieron nada más coger el primer avión con destino a Turquía, un avión muy moderno y cómodo (mucho más que otras Low Cost) y disfrutar de un vuelo sin un sólo problema. Por citar dos inconvenientes, la comida a bordo era cara y que el inglés de los asistentes de vuelo era pésimo.

Una vez en tierra y tras llegar a la terminal de llegadas hay que dirigirse a la zona de recogida de maletas, pero justo a medio camino se encuentra un mostrador de Pegasus junto con otro control de seguridad, esa es la entrada a la terminal de tránsito. Yo ya llevaba ambos billetes impresos desde Madrid así que no me hizo falta ponerme a la cola del mostrador y me dirigí directamente al control.

Una vez pasado dicho control tocaba esperar cuatro horas en la terminal de conexión internacional. Aquí fue el primer shock y me pregunté, ¿qué fue primero? ¿El centro comercial o el Aeropuerto? (aún hoy sigo teniendo mis dudas).

Como podéis ver por las fotos bajo ningún concepto parece que estás en un aeropuerto, es más, en la zona “general” no hay apenas sitios para sentarse que no sean los de un restaurante, así que debes de consumir sí o sí. El segundo “pero” que le vi es que no disponía de WiFi gratuito. Tras mucho buscar conseguí encontrar dos sitios con wifi gratuito (previa consumición):

  • El Heroes Sports Bar está en la planta alta, en frente del Starbucks, te dan wifi gratis 24h por una consumición de mínimo de 20 Liras Turcas (+- 9€).
  • Cafetería Kahve Dünyasi en la planta baja, justo al lado contrario del Heroes Sports Bar, cercana a la zona de los arcos de seguridad y donde por cualquier consumición te daban 1h gratis de wifi.

Lo siguiente fue coger el avión hacia Sharm, volar dos horas y media, llegar y pasar los controles de seguridad pertinentes. Sobre los controles de seguridad decir que tuve ciertos problemas con un guardia porque me decía que yo no me podía llamar Jesús, me imagino que al ser un país musulmán pensaría que el pasaporte sería de cachondeo. Tras sacarle DNI, tarjeta de crédito y leerle mi nombre en voz alta no menos de tres veces me dejó pasar.

Mención aparte merece el tema del VISADO de entrada a Egipto. Actualmente existen dos maneras de obtenerlo, a través del Consulado de Egipto en Madrid y directamente en el aeropuerto. Lamentablemente, tras llamar a dicho Consulado no me dijeron que existía la segunda opción teniendo que pagar los 38€ que cuesta obtenerlo. Sin embargo, si lo hubiera solicitado en el aeropuerto me habría salido completamente gratis al ser un visado limitado al Sinaí.

Por último, tras coger un taxi (previamente reservado) hacia Dahab y tras un viaje de no más de una hora, llegué sobre las 04.00 de la mañana al Hotel El Primo Dahab, ¡vaya odisea!.

Dahab

Dahab (vista lejana)

Dahab se encuentra en la península del Sinaí, aproximadamente a 80 kms de Sharm El Sheikh. Comenzó su vida siendo una localidad meramente pescadora y hace ya casi dos décadas tuvo un boom enorme al desarrollarse allí la industria del turismo, principalmente de buceo y surf. Paradójicamente, al contrario que Sharm El Sheikh, la demografía de sus turistas se dividen a partes iguales entre dos sectores:

  • 50% egipcios: Gente local, principalmente de El Cairo, pasa sus fines de semana y/o vacaciones en Dahab (existe una gran tradición en el país) todo ello debido a que no está a más de 5/6 horas en coche de la capital del país.
  • 50% turistas: Aquí viene la otra paradoja. Del total de turistas, el 80% son rusos, los cuales tienen a Dahab como su Benidorm particular con Hoteles, Restaurantes, Atracciones y incluso centros de buceo con guías ruso-parlantes. Existe una gran base de población rusa fija en Dahab, lo cual hace que se sientan como en su casa. Por ejemplo, el hotel donde me quedaba era propiedad de un matrimonio ruso que vivía allí con su hijo desde hacía más de dos años.

La última paradoja que me encontré fue que viajé en pleno ramadán sin ser consciente de ello, con lo cual el 50% de Egipcios con los que cuenta Dahab no estaban allí y además, era temporada baja (su temporada alta va desde Septiembre hasta Enero/Febrero) con lo cual en muchos lugares y locales me encontraba con que era literalmente el único visitante, como el caso de mi centro de buceo que fui su único cliente durante toda la semana (sobra decir que me consintieron a más no poder).

Dahab se divide en varias zonas:

  • Ásala: el pueblo antiguo y plaza central, es donde viven la mayoría de residentes locales
  • Lighthouse/Eel Garden: zona con hoteles pegada a la playa algo más cuidada que el resto del pueblo y donde estaba mi hotel
  • Mashraba/Masbat: la primera zona turística que se desarrolló, con hoteles algo más viejos pero llena de tiendas típicas y farmacias
  • Dahab City: es una parte residencial algo más nueva, sin ser todavía a nivel europeo pero mejores.
  • Lagoon: es la zona más nueva, con hoteles de muchas estrellas y donde está el embarcadero de los barcos de excursiones diarias

Os dejo algunas fotos del lugar, para que os hagáis una idea de cómo es:

¿Por qué Dahab?

Dahab al igual que Sharm El Sheikh ofrece buceo de alta calidad en sus costas con visibilidad a raudales. Sin embargo, al contrario que Sharm El Sheikh que es una mega ciudad de medio millón de habitantes, Dahab no llega a los 15000. Además, presume de una actitud “más relajada” con respecto a vivir la vida y a hacer las cosas. En Dahab no existe lugar para el estrés, todo se hace con mucha calma y con alegría.

Por último, Egipto en general suele ser un destino barato para los europeos gracias al cambio con el euro. Normalmente, comer y vivir suele ser muy barato en el país pero Dahab es incluso más barato ya que se puede comer diariamente por no más de 3/4€.

Si unimos la facilidad y calidad de su buceo, la tranquilidad del sitio y el buen ambiente que siempre reina en el lugar, hicieron muy fácil tomar la decisión de visitar este tranquilo pueblo de origen beduino.

Os dejo un video (en inglés) que explica muy bien las cualidades de este pueblo:

El Hotel

Vista desde la habitaciónEl hotel en que me iba a hospedar los siguientes 8 días fue el Hotel El Primo Dahab que está situado justo en la playa, a solo 5 minutos a pie del centro de la ciudad de Dahab (Ásala), goza de vistas al golfo de Aqaba y Arabia Saudí, y muy próximo a Lighthouse Reef (10 minutos aprox.).

Es un hotel extremadamente sencillo pero no por ello carente de personalidad o servicios. Cabe destacar que las habitaciones son luminosas y cuentan con aire acondicionado, armario y balcón con vistas al mar. Dispone de conexión WiFi gratuita y el desayuno va incluido en el precio.

El restaurante está situado justo en la playa y sirve desayunos con vistas panorámicas al golfo de Aqaba. Además, como en todos los hoteles ofrece todo tipo de excursiones, como visitas al cañón o al monasterio de Santa Catalina.

Los dueños del hotel son una pareja rusa muy amable que van más allá de lo que se le podría pedir para hacer la estancia lo más cómoda posible. Todas las peticiones que hice cuando lo reservé fueron atendidas perfectamente, pero también las que les solicité allí una vez me hospedaba.

Un ejemplo de su exquisita atención fue que dos días me tuve que levantar a la 07:00 de la mañana y su servicio de desayuno no comienza hasta las 08:00, sin embargo, fueron extremadamente amables y abrieron el restaurante sólo para darme el desayuno a mí.

Sobre sus desayunos decir que son espectaculares, dignos de un gran hotel, sin embargo tienen la peculiaridad de que no puedes elegirlo, cada día lo cambian y ofrecen uno diferente y completo pero es el que es, y punto. Eso sí, como buenos residentes en Egipto las cantidades son abundantes y puedes repetir cuantas veces quieras de café o té, y os aseguro que una vez en el cuerpo puedes hacer tres inmersiones sin pensar en comer otra vez.

Os dejo unas fotos de algunos de los desayunos que disfruté durante mi estancia allí:

Mi Diario de Buceo | Continuará …

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